El Aquí y el Ahora

por Fran Camps Ruiz


El concepto de “aquí y ahora” constituye uno de los pilares fundamentales propuesto por la Terapia Gestalt.

No se trata únicamente de un lema filosófico, sino de una herramienta de presencia y conciencia que orienta tanto al terapeuta como al paciente en el proceso terapéutico.


Origen y evolución del concepto

Fritz Perls, creador de la Terapia Gestalt junto con Laura Posner, introdujo el “aquí y ahora” como un principio básico para trabajar en sesión. En su obra Yo, hambre y agresión (1942), ya se vislumbraban los elementos que más tarde se consolidarían como parte central de la práctica gestáltica.

En las décadas de 1960 y 1970, con el auge del movimiento contracultural en Estados Unidos, este principio fue adoptado también como una filosofía de vida, asociado a eslóganes como “olvida el pasado y vive el presente”.

Sin embargo, este enfoque reduccionista llevó a prácticas rígidas, donde se interrumpía al paciente si hablaba del pasado o del futuro.

Autores como Miriam y Ervin Polster señalaron que esa manera literal de interpretar el concepto resultaba limitante, ya que el presente siempre contiene huellas del pasado y anticipaciones del futuro. Como recordaba San Agustín de Hipona:

“El presente no es solo el presente; está el presente del pasado, el presente del presente y el presente del futuro”.


Significado real en la práctica 

Vivir el “aquí y ahora” no significa excluir la historia personal ni las proyecciones hacia el porvenir. Implica, más bien, estar en contacto con lo que pensamos, sentimos y percibimos en el presente, integrando pasado y futuro como parte de la experiencia actual.

Cuando un paciente recuerda un hecho traumático o significativo, lo trae al presente porque ese recuerdo tiene sentido aquí y ahora.

El papel del terapeuta no es negar esa evocación, sino explorar cómo sigue afectando en la actualidad y qué posibilidad de resignificación existe. Como decía Sandor Ferenczi:

“No basta con remontarse al pasado para buscar el origen del trauma, hay que vivirlo en el presente y experimentar lo que no se pudo entonces”.


Cuerpo, lenguaje y presencia 

El “aquí y ahora” también se manifiesta en el cuerpo. Un gesto, una pausa o un movimiento aparentemente trivial pueden revelar más que las palabras.

Perls insistía en que el terapeuta debía prestar atención no solo al discurso verbal, sino también al lenguaje corporal y al modo en que se expresan las emociones.

La escucha activa, concepto trabajado por Ferenczi, refuerza esta idea: lo importante no es solo lo que se dice, sino cómo se dice. La presencia del terapeuta, su apertura y su capacidad de resonar con lo que ocurre en el momento presente, se convierten en un recurso terapéutico fundamental.


Implicaciones en el proceso terapéutico

El “aquí y ahora” ofrece al paciente la oportunidad de experimentar nuevas formas de contacto y de relación en un espacio seguro.

La terapia no es únicamente un espacio para narrar historias pasadas, sino un laboratorio donde se explora lo que ocurre en la interacción inmediata.

Desde esta perspectiva, el objetivo no es eliminar el sufrimiento de raíz causal, sino abrir la posibilidad de un ajuste creativo: transformar patrones rígidos y conservadores en nuevas formas de ser y estar en el mundo.


Conclusión

El “aquí y ahora” en la Terapia Gestalt no es una consigna de vivir exclusivamente el presente, sino una invitación a habitarlo con plenitud, integrando memoria, sensación y expectativa.

Es un modo de abrirnos al contacto real con nosotros mismos, con los demás y con el entorno, en un proceso continuo de descubrimiento y transformación.


¿Sientes que te cuesta conectar con tu presente? No lo dejes para después. El cambio empieza aquí y ahora.